El mindfulness, entendido como la práctica de conciencia momento a momento sin juicio, tiene raíces antiguas pero ha encontrado sólidas confirmaciones científicas en las últimas décadas. La respiración guiada y la meditación no son simples técnicas de relajación, sino herramientas poderosas que modifican físicamente la estructura y función cerebral, con implicaciones significativas para la curación y prevención de trastornos psíquicos.